Amina Melendro de Pulecio

Amina Melendro de Pulecio

Amina Melendro de Pulecio

Amina Melendro de Pulecio es y seguirá siendo una de las figuras más representativas de la cultura colombiana y concretamente del Tolima, por lo que su historia viene de mano con el Departamento. Pero es claro recalcar que su historia no solo comienza en el alba de su nacimiento, sino muchas décadas atrás, desde el primer Melendro en América. Esto sucede exactamente cuando don Eugenio Martín Melendro, nacido el 6 de Julio de 1768 titulado comohijo Hidalgo notorio de casa y solar, junto con el oidor designado por la Real audiencia del Rey Carlos IV, don Juan Hernández de Alba tocan tierras colombianas.Don Eugenio Martín Melendro fue secretario de Antonio Nariño y en 1809 autoriza el Memorial de Agravios de Camilo Torres. El 20 de Julio de 1810 redacta y firma el Acta de Independencia Colombiana. Contrae matrimonio el 19 de Diciembre de 1976 en Bogotá con la señora María Magdalena Posadas y Aranda, nacida en mayo de 1761 hija de Ignacio Posadas  Rojas y Maria Tomaza de Aranda, y José Mariano Martín Melendro, su hijo, es el que luego llega a la ciudad musical y ahí empieza la historia de la familia Melendro en Ibagué.

La señora Amina Melendro de Pulecio vio luz por primera vez en su casa del alto de la cruz ubicada en la calle ancha de Ibagué el 31 de Mayo de 1909, fue la novena de diez hermanos. Hija de Mariano Martín Melendro Varón y de Encarnación Serna Vidales.

Su infancia transcurrió en la ciudad de Ibagué junto con sus familiares y amigos, pasaba sus vacaciones en la hacienda “El Paraíso”, hacienda que pertenece aún a su familia y en la hacienda “Icataima”, primera hacienda cafetera que hubo en el Tolima y que también pertenece a la familia Melendro.

Entre sus mejores amigas de infancia encontramos a Margarita Isaacs Álvarez quien era hija de Enrique Isaacs Tiago y Ana Helena Álvarez Toro. La familia Isaacs vivía frente la casa de la familia Melendro y siempre fueron muy cercanas, de allí también el gran vinculo con Jorge Isaacs, autor de “La Maria”.

Las primeras orientaciones de piano de la señora Amina Melendro de Pulecio se las dio su madre, muy niña entra al Conservatorio del Tolima, donde el amigo de la familia, el maestro Alberto Castilla, desde ese momento empieza su recorrido en el Conservatorio. Sus primeras compañeras en esta institución fueron Teresa Melo Castilla, prima del maestro Alberto Castilla, Amelia Melendro, su hermana, con la que solamente se llevaban tres años y Soledad Rengifo.

En esa época, los estudios de la mujer no eran apoyados hasta un nivel superior como lo podemos ver en nuestros días, por esto la señora Amina Melendro no realizó sus estudios en una institución sino que sus padres pagaron profesores(as) privados(as) para ella. Como alumna del Conservatorio del Tolima se destacó en la ejecución del piano, como lo pueden confirmar sus calificaciones y su cargo de profesora de piano por su alto rendimiento en dicho instrumento, cuando sólo tenia 18 años de edad, como un premio a su esfuerzo personal de superación y de querer ser siempre mejor, esto fue en el año de 1927.

Luego de su nombramiento como profesora en 1927 y de iniciar la construcción del Salón Alberto Castilla en 1931, la señora Amina Melendro de Pulecio empieza su gran labor de gestión cultural en el Conservatorio.

La señora Amina siempre fue muy visionaria y con el objeto de ayudar al Conservatorio hospedaba a los Presidentes de la Republica cuando visitaban a Ibagué. Por ejemplo a Eduardo Santos quien se alojó en su casa el 18 de Abril de 1938 como candidato presidencial y luego también lo hizo como Presidente.

Un significativo evento fue el I Congreso Nacional de la Música del 15 al 16 de Enero de 1936 organizado por el Maestro Alberto Castilla, evento que sin lugar a duda fue trascendental para el Conservatorio y para la Ciudad de Ibagué. La señora Amina fue partícipe de este gran congreso ayudando al maestro Castilla en su organización.

Al año siguiente del Congreso de la Música, el maestro Alberto Castilla muere, era el año de 1937.  Su muerte trajo consigo un luto muy grande tanto para Ibagué como para nuestra Madrina de la música, su recuerdo la acompañó siempre, por eso celebró su aniversario cada año los días 9 y 10 de junio perdurando el nombre de su maestro.

Para la señora Amina era mucho más importante realizar un Conservatorio sin  excepción de personas, que un Conservatorio de sólo clase social alta o elitista, tenía una profunda convicción en que la música debía hacerse de manera social, por lo que decía: “sí, la elite puede aprender, claro, pero el Conservatorio tiene que ir dirigido a todo el mundo, por que la música tiene que ser dirigida a todo el mundo”, esta convicción democrática fue un principio en el desarrollo de su gestión.  También fortalecieron su gestión los principios y valores que traía desde su hogar y que fundamentaron la constitución de todos los programas del Conservatorio del Tolima. 

Siempre fue una gran mujer, respetuosa, amante de sus ideales, los niños y personas que estuvieron bajo su supervisión. En una época en que la mujer no estaba al frente de los proyectos gubernamentales ni de gestión cultural, se abrió paso con su dedicación y carisma. Dedicó toda su vida al Conservatorio.  En los tiempos en que la violencia azotaba con rigor al Tolima, ayudó a todos(as) los(as) niños(as) que fueron desplazados(as) de sus tierras y que en muchas ocasiones, habían perdido a sus padres por este conflicto, para ellos, especialmente, creó el Bachillerato musical, para lograr que estas víctimas pudieran estudiar y superarse. 

Programas Académicos

Escuela de Música

Al iniciar su gestión en el Conservatorio del Tolima, encuentra como único programa la Escuela de Música, el que estructura dentro de una organización académica y artística, similar a la función del kínder musical, donde venía dándose la enseñanza de los instrumentos  propios para la orquesta y banda, incluye entonces, otras asignaturas como ballet, canto, idiomas y danzas folclóricas de manera optativa.

Bachillerato Musical

Este programa único en América Latina, fue ideado como propuesta de formación para los niños y niñas de los sectores populares, como una alternativa para formar y cambiar el espíritu de violencia que se vivía por esa época en el Tolima.  El plan ideado por la Señora Amina fue aprobado tal como fue presentado. El Ministerio de Educación reconoció la propuesta educativa del Bachillerato Musical mediante la Resolución No. 177 del 28 de enero de 1960.

El Bachillerato Musical desde su inicio hasta los años 90 fue  totalmente gratuito, y su admisión era de acuerdo a la aptitud  musical de los(as) niños(as), así se beneficiaron aquellas personas que no tenían ningún recurso económico.  Sus egresados fueron testimonio vivo en toda Colombia, de una excelente formación instrumental ya que pudieron acceder a las principales Orquestas Sinfónicas del país y ocuparon las cátedras docentes en varias universidades, INEMS y colegios oficiales y privados.

El Bachillerato Nocturno

Por Resolución No. 10 de Febrero 5 de 1967, el Consejo Directivo del Conservatorio, creó el Bachillerato Nocturno Técnico en Dibujo, con un Plan curricular de ocho años, que posteriormente se redujo a seis como Bachillerato Académico sin la propuesta artística con que inició.  Este Bachillerato fue aprobado mediante Resolución No. 9187 de 1976,  el programa que acogió a los menores y jóvenes que tenían que trabajar en el día para apoyar económicamente a sus familias, siendo una excelente alternativa para la formación de unas generaciones trabajadoras y ansiosas de la educación formal que estaba lejos de su alcance en las horas diurnas.  (P.E.I. del Conservatorio del Tolima).

La Educación Superior

La Señora Amina consiguió que la Asamblea Departamental le diera la oportunidad de hacer del Conservatorio del Tolima una Institución de Educación Superior, por eso mediante la Ordenanza 042 de 1980 consiguió que se reconociera al Conservatorio como entidad en capacidad para impartir la formación musical a nivel de pregrado.

En 1994 abrió el primer programa de educación superior: Licenciatura en Música.  “mediante el Acuerdo No 274 de 1992, el Instituto Colombiano Para el Fomento de la Educación Superior ICFES, concedió licencia de funcionamiento para el programa de Licenciatura en Música del Conservatorio del Tolima.

Según la Resolución No 999 de mayo de 2000 del Ministerio de Educación Nacional, el programa de Licenciatura en Música, obtuvo el registro calificado, con vigencia actual”.

Proyectos De Trascendencia Nacional E Internacional

Concursos Polifónicos

Después de su triunfal llegada de Arezzo, Italia (1969), en donde el Coro del Tolima hizo una gran presentación en el I concurso Internacional de Coros celebrado en esa ciudad, la señora Amina Melendro entusiasmada e impresionada por los resultados de dicho concurso, desea implementar en Ibagué un concurso similar que diera un aire internacional a la ciudad y más al Conservatorio.

Ayudada por su pujante personalidad empieza las labores de gestión para institucionalizar tal evento, teniendo como motivación y argumento el hecho de convertir a Ibagué y a Colombia en una región importante para la cultura mundial, dicho en sus propias palabras:

 “…educa, civiliza y crea un concepto de vida más amplio y generoso en todos los campos de la actividad. Los factores positivos de este certamen no deben localizarse solamente dentro de la comunidad ibaguereña. Los pregones de este concurso a nivel internacional y los contactos de doble vía que se han realizado, están dando a Colombia una nueva dimensión y el país se codea internacionalmente con las mejores agrupaciones vocales de Europa y América”

En el año de 1969, fue establecido mediante Resolución 050 y aprobado por el Consejo Directivo del Conservatorio, el Concurso Internacional de Coros “Ciudad Ibagué”.

Cuya primera realización se hace en el año de 1977 y se cumplirían seis ediciones más, convocadas cada dos años.  Las dos última versiones, realizadas en  1992 y 1994, se realiza el Concurso de Composición “CIUDAD IBAGUE”. Estos concursos a parte trajeron a Ibagué los mejores coros del mundo, y posicionan el nombre del  Conservatorio y del Tolima y sobre todo el nombre de  Colombia ante los ojos de las mayores potencias a nivel musical en el mundo.

Este Concurso se constituye en un gran ejemplo para otras ciudades, pues se dan los incentivos cívicos de gran magnitud por las vinculaciones destacas de las personas representativas de la ciudad de Ibagué.  Aunque los Concursos Polifónicos fueron de gran costo económico se lograron mantener durante más de 15 años por la gestión importante de la señora Amina Melendro, que lograba comprometer con entusiasmo a las distintas instancias, las del gobierno, las del sector privado y hasta las de los ciudadanos comunes y corrientes:

“…a Ibagué vinieron gente de Grecia, Italia, Honduras, Panamá, Chile, Ecuador, Argentina, Guatemala, Perú y Venezuela, ellos se alojaron en el Seminario, en el Salado, en Casa Blanca, en el colegio San Jorge. En el Hotel Ambalá, se acomodaban tres por habitación. Coltejer regaló la tela para las sábanas, los señores que fabricaban colchones los hicieron muy baratos y Velotax puso los buses para movilizar las personas. Muchas empresas apoyaron esta gestión gracias a Amina, pues ella hablaba con el uno y con el otro…”   (Ea.-4)

Otros Programas

Nuestra Música en el Campo

Por la resolución 038-A del 24 de febrero de 1998 se cristalizó unos de los programas más anhelados de la Señora Amina Melendro de Pulecio, como ayuda para los habitantes de las veredas, para poder  hacer y mejorar su música. “Nuestra música en el Campo”.  Este programa iniciado en las veredas cercanas a Ibagué:  especialmente las del Cañón del Combeima, sector de Calambeo y Ambalá parte alta;  sectores donde la población no tenía ningún acceso a la formación musical y que benefició a un gran número de niños(as) campesinos(as) que pudieron recibir una educación musical respetando su identidad y cultura musical.

Para hacer realidad este proyecto contó, como en otras ocasiones, con la generosidad de sus familiares quienes donaron el primer grupo de guitarras y tiples para los(as) niños(as) campesinos(as).

“…fue un programa supremamente importante, con muy buenos resultados el de la Música para el campo, esa parte la recuerdo mucho…”

“El objetivo de la señora Amina era que dictaran clases de canto y cuerdas a los niños para intentarlos sacar de la violencia que hay en el campo.  Se hacían presentaciones una vez cada año, este programa era independiente.”

Otros Logros Que Incidieron En La Constitución Del Patrimonio Material E Inmaterial Del Conservatorio Del Tolima

La señora Amina Melendro de Pulecio trabajo desde el año de 1960 en la remodelación del edificio donde funciona el Conservatorio y en la construcción de nuevas instalaciones para la exigencia de la universidad, y pensando también en los bachilleratos, el bachillerato musical y el bachillerato nocturno.

Con este fin compró varias viviendas y las anexó a la Sede Tradicional, convirtiéndolas en aulas para la enseñanza de la música.  Luego adquirió las propiedades que estaban alrededor de la calle primera, y realizó el concurso de diseño arquitectónico que ganó la firma Consorcio Crea Construcciones y cuya maqueta contenía la edificación de varios edificios para cada programa, finalizando con el único que se construyó que fue el Edificio Bolivariano.

El Edificio Bolivariano fue terminado en 1994 con apoyo de la Presidencia de la República, especialmente de la Señora Ana Milena de Gaviria, quien creyó profundamente en el proyecto educativo de la Señora Amina. 

La construcción de todos los edificios para el Conservatorio del Tolima no fue posible por la intolerancia e incomprensión de los habitantes de Ibagué, quienes no aceptaron el cierre definitivo de la carrera primera hacia el barrio El Libertador, aunque se construyó otra salida por la parte del Combeima.  Esta situación llevó a que el modelo arquitectónico que estaba programado fuera olvidado y no se hiciera realidad.

Otras gestiones sobre la planta física, realizadas al finalizar su rectoría, es  la restauración de la Sala Alberto Castila, iniciada por INVIAS y terminada por el Ministerio de Cultura entre los años de 1998 y 2000.  Asimismo, en su gestión final deja iniciada la restauración de la Sede Tradicional, por el Ministerio de Cultura, cuyos trabajos se terminan en el 2002.

Como reconocimiento de Patrimonio Cultural, la señora Amina Melendro de Pulecio, gestionó con la ayuda del Representante Uribe Badillo la expedición de las Leyes 87 de 1987 donde se reconoce al Conservatorio del Tolima como patrimonio cultural de la nación y la Ley 112 del 19 de enero de 1994, en la que se declara el edificio donde inició el Conservatorio del Tolima y el Salón Alberto Castilla como Monumento Nacional.

Tomado de «Amina Melendro de Pulecio. Historia de vida» – Diego Edisson Rivas, Álvaro José Millán y Hernán Espinosa. 2008